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Biblia IntraText - Texto |
¡Den gracias al Señor, porque es bueno,
2 ¿Quién puede hablar de las proezas del Señor
y proclamar todas sus alabanzas?
3 ¡Felices los que proceden con rectitud,
los que practican la justicia en todo tiempo!
por el amor que tienes a tu pueblo;
5 para que vea la felicidad de tus elegidos,
para que me alegre con la alegría de tu nación
y me gloríe con el pueblo de tu herencia.
6 Hemos pecado, igual que nuestros padres;
somos culpables, hicimos el mal:
7 nuestros padres, cuando estaban en Egipto,
no comprendieron tus maravillas;
no recordaron la multitud de tus favores,
y en el Mar Rojo desafiaron al Altísimo.
8 Pero él los salvó por amor de su Nombre,
para poner de manifiesto su poder:
9 increpó al Mar Rojo, y este se secó;
los llevó por los abismos como por un desierto,
10 los salvó de las manos del enemigo,
los rescató del poder del adversario.
11 El agua cubrió a sus opresores,
12 entonces creyeron en sus palabras
13 Pero muy pronto se olvidaron de sus obras,
no tuvieron en cuenta su designio;
14 ardían de avidez en el desierto
y tentaron a Dios en la soledad:
15 entonces, él les dio lo que pedían,
pero hizo que una enfermedad los consumiera.
16 En el campamento tuvieron celos de Moisés,
y de Aarón, el consagrado al Señor;
17 pero se abrió la tierra y devoró a Datán,
se cerró sobre Abirón y sus secuaces;
18 ardió un fuego contra aquella turba,
y las llamas abrasaron a los malvados.
19 En Horeb se fabricaron un ternero,
adoraron una estatua de metal fundido:
por la imagen de un toro que come pasto.
21 Olvidaron a Dios, que los había salvado
y había hecho prodigios en Egipto,
22 maravillas en la tierra de Cam
y portentos junto al Mar Rojo.
23 El Señor amenazó con destruirlos,
para aplacar su enojo destructor.
24 Despreciaron una tierra apetecible,
25 murmuraron dentro de sus carpas
y no escucharon la voz del Señor.
26 Pero él alzó la mano y les juró
que los haría morir en el desierto.
27 que dispersaría a sus descendientes por los pueblos
y los diseminaría por diversas regiones.
28 Luego se unieron al Baal de Peor
y comieron víctimas ofrecidas a dioses muertos;
29 con esas acciones irritaron al Señor
30 Pero Pinjás se levantó e hizo justicia,
31 esto le fue tenido en cuenta a su favor,
por todas las generaciones, para siempre.
32 Irritaron al Señor junto a las aguas de Meribá,
y Moisés sufrió mucho por culpa de ellos,
33 porque lo amargaron profundamente,
y él no supo medir sus palabras.
34 No exterminaron a los pueblos
como el Señor les había mandado:
35 se mezclaron con los paganos
e imitaron sus costumbres;
36 rindieron culto a sus ídolos,
que fueron para ellos una trampa.
37 Sacrificaron en honor de los demonios
38 derramaron sangre inocente,
39 Se mancharon con sus acciones
y se prostituyeron con su mala conducta;
40 por eso el Señor se indignó contra su pueblo
41 Los puso en manos de las naciones
y fueron dominados por sus enemigos;
42 sus adversarios los oprimieron
y los sometieron a su poder.
43 El Señor los libró muchas veces,
pero ellos se obstinaron en su actitud,
y se hundieron más y más en su maldad.
44 Sin embargo, el miró su aflicción
45 Se acordó de su alianza en favor de ellos
y se arrepintió por su gran misericordia;
46 hizo que les tuvieran compasión
los que los habían llevado cautivos.
47 Sálvanos, Señor y Dios nuestro;
congréganos de entre las naciones,
para que podamos dar gracias a tu santo Nombre
y gloriarnos de haberte alabado.
48 ¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
desde ahora y para siempre!